sábado, 22 de mayo de 2010

Los ferrocarriles y el cine en Durango

Fuente original: cine silente mexicano por Luis Recillas EnecoizFragmento del artículo escrito por Pedro Raigosa Reyna y publicado en la revista Mirada Ferroviaria número 8, Boletín documental, 3ra época, s/f, pp. 42 y 46-48. Este boletín es el órgano informativo del Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos.

Los ferrocarriles y el cine en Durango
Una característica que asemeja a los pobladores de Durango de finales del siglo xix con los de finales del siglo XX es que ambos creyeron que con el progreso llegaría cierto bienestar económico a la región. Los primeros pensaron que con la llegada del ferrocarril y con el desarrollo de la industria siderúrgica podrían alcanzar el añorado sueño. Los otros creyeron que con la presencia del cine estadounidense, a mediados del siglo XX, la región se vería beneficiada al convertirse en el lugar favorito para la filmación de películas del género western. Esto los llevó a creer que la industria cinematográfica había encontrado el lugar adecuado, al punto de llamar a Durango “la tierra del cine”. Sin embargo, como se verá más adelante, ambos grupos se equivocaron.

Con la utilización de estos nuevos aparatos las compañías ferrocarrileras comenzaron a promover sus recorridos turísticos. Tal es el caso de las aquellas que conectaban a México con Estados Unidos. Con este fin los estadounidenses James White, como productor, y Fred Blechynden, como camarógrafo (tal vez enviados por Edison, ya que en el registro aparecen las películas como parte de su colección), recorrieron primero la vía del Ferrocarril Internacional Mexicano y después la del Central Mexicano durante los meses de noviembre y diciembre de 1897. Las películas que se conocen de estos cineastas fueron tomadas en Sabinas, Coahuila; Durango, Durango, y la ciudad de México. (1)

Para el estado de Durango se registran seis películas filmadas durante esos meses, cada una con una duración aproximada de cuarenta segundos (cincuenta pies): la primera se titula Fiesta de toros; la segunda, Fiesta de toros dos, y la tercera, Fiesta de toros tres. En ellas los cineastas filmaron lo que consideraron un espectáculo curioso para el turista estadounidense que pudiera visitar México. (2)

La cuarta película la llamaron Un día en México, y en ella se contempla a mujeres que acarrean agua en sus cántaros. La quinta película lleva por título La hora del tren en Durango, y en ella la cámara capta a las personas que miran con asombro la llegada de los pasajeros que viajaron en tren. Por último, la sexta película, Reparación de calles en México, muestra la forma en que se empleaba a los presos de las cárceles para reparar las calles. (3)

La primera temporada del cinematógrafo que se exhibió en Durango fue presentada en el Teatro Coliseo (actual Teatro Victoria) los días 17 al 28 de abril de 1898. (4) A partir de esas exhibiciones, y sobre todo durante la primera década del siglo XX, los habitantes de Durango aguardaban la llegada del tren para recibir al próximo exhibidor que los sorprendería con las nuevas películas, o para ver las que en su visita anterior había realizado en la población. Tal es el caso del cinematografista Kemennidy (sic, el nombre correcto es Julio Kemenydy), que era dueño del Salón Rojo de la ciudad de México, a quien el 14 de mayo de 1908 la gente de la ciudad esperó con entusiasmo en la estación del tren, porque filmaría las películas de la IV Exposición Industrial y Comercial de Durango. (5)

Será en otra ocasión cuando contemos con más detenimiento la actividad ferrocarrilera que se desarrolló en nuestra región durante la Revolución mexicana, así como la gran cantidad de películas que los cineastas mexicanos de la época realizaron, entre las que destaca, como antecedente, la que da cuenta de viaje que realizó Porfirio Díaz a Ciudad Juárez, el cual fue filmado por los hermanos Alva, cuya parte número 11 se denomina “Manifestaciones populares al señor general Díaz, en la estación de Gómez Palacio, Durango”. (6)

Los mismos hermanos Alva filmaron en 1911 El viaje del señor Madero de Ciudad Juárez a la ciudad de México, que incluía una parte del paso por la estación de Gómez Palacio, Durango, donde se le formó una valla de más de diez mil personas. (7) Pero tal vez la película que más llama la atención es la que filmó la compañía estadounidense Mutual Film Corp., que logró firmar un contrato con el popular general duranguense Francisco Villa, para poder grabar escenas de las tomas de Ojinaga, Gómez Palacio y Torreón, e incluirlas en la película La vida de Villa, interpretada por el actor Raul Walsh, en 1914. (8)

Si para la lucha revolucionaria encontramos una lista de personajes destacados, para el movimiento ferrocarrilero de la época también es posible localizar nombres de sujetos que se distinguieron por su coraje y aplomo. De entre ellos sobresale Felipe Pescador, quien fue uno de los que impulsó la creación de la gran Liga Mexicana de Empleados del Ferrocarril, además de que luchó por la mexicanización de las empresas ferrocarrileras. (9) Durante la Revolución, Pescador fue nombrado jefe de los Ferrocarriles Constitucionalistas de México, y durante su administración se concluyó el ramal de Durango a Cañitas, Zacatecas (actual estación Felipe Pescador), que entroncó con el Ferrocarril Central y acortó en 265 kilómetros el trayecto a la ciudad de México. (10) Durante la administración de Felipe Pescador también se logró que la vía anteriormente proyectada por el Ferrocarril Internacional Mexicano, que correría de Durango a Mazatlán, llegara hasta la población de El Salto, en Durango, (11) y en 1919 impulsó la construcción de una nueva estación ferrocarrilera en Durango, la cual inauguró en 1925 Plutarco Elías Calles, entonces presidente de México, y que en su época se consideró la más funcional del país. (12)

Por esos años, también comenzó la época del cine industrial en Durango. En 1922 la True Life Motion Picture comenzó su labor como compañía productora de cine. Contaba con su propia escuela cinematográfica y tenía sus estudios en la finca La Trinidad. Esta compañía fue dirigida por Rafael Trujillo, y dejó constancia de su actividad cinematográfica con las películas Vistas de la ciudad de Durango, Luz de redención y La puñalada. (13) Sin embargo, no fue sino hasta 1954, con la filmación de la película estadounidense Pluma blanca, mejor conocida en México como La ley del Bravo, cuando comienza en el estado la época de producción del cine de género western. A partir de entonces, y hasta el año 2002 se realizaron más de 130 películas profesionales. (14)

Por su parte, el cine mexicano también ha participado en la filmación de películas en Durango, entre las que sobresale El túnel seis, filmada en 1955. (15) Se trata de una película en la que se puede observar la relación que existe entre el cine y el desarrollo de los ferrocarriles. En su narración se aborda la construcción del Ferrocarril Durango-Mazatlán, que puede consultarse con siguiendo la lectura del historiador Antonio Avitia, en su libro Historia del ferrocarril en Durango. El texto de Avitia narra cómo, en 1948, la Compañía Constructora El Águila reinició las obras del tendido de vías teniendo como principal obstáculo la creencia de que el proyecto era irrealizable dado lo intrincado del terreno. En paralelo al proyecto ferrocarrilero, el gobierno mexicano comenzó, en 1952, la construcción de la carretera Durango-Mazatlán. (16)

Un años antes de la filmación, para ser exactos en enero de 1954, la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas, mediante la Dirección General de Construcción de Ferrocarriles, informó que en la construcción de la vía – cuya extensión por tender era de 224 kilómetros – se tenía un avance de 62.56 kilómetros en desmonte, rosa y excavaciones de terracerías, cuyo volumen llegaba a los 2 004 300 metros cúbicos. Por otro lado, en el reporte del programa oficial, titulado “Marcha hacia el mar”, se daba cuenta de la conclusión de los trabajos de construcción del puente Agua Fría, así como de los túneles 2, 7, 8 y 16. También se señalaba que se estaba trabajando con intensidad en los túneles 1, 3, 4, 5, 6 y 17. Según esos reportes hacia finales de ese año se habían gastado 95 millones de pesos en la obra y se había contratado entre 900 y 1 350 trabajadores, así como al ingeniero Francisco Manuel Togno Purón, quien en viaje a caballo había efectuado la localización definitiva de la vía. (17)

Como ya lo mencioné, en 1955, los Estudios Tepeyac, con sede en la ciudad de México, comenzaron la filmación de la película El túnel seis, dirigida por Chano Urueta, con argumento y adaptación de Rafael García Travesi. En el reparto se encontraban los actores Víctor Manuel Mendoza, Víctor Parra, Andrés Soler, Carmen Montejo y Wolf Rubinski. Esta producción la coordinó la Alianza Cinematográfica Alfonso Patiño Gómez y la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas (SCOP), y tuvieron como locaciones la parte serrana de Durango, esto es: Mexiquillo, La Ciudad, Paso Real y el túnel 6. (18)

La película trata de un grupo de trabajadores que laboran al mando de un ingeniero de la SCOP en las obras para abrir un túnel del trazo ferrocarrilero que uniría la parte de la sierra del interior con la parte de la sierra que da al mar, o sea el ferrocarril Durango-Mazatlán. Al comienzo de la película uno de los trabajadores indica a otro que se han robado media tonelada de dinamita, y poco después se escucha una explosión, producto de la cual varios trabajadores mueren y otros quedan atrapados en el túnel.

El filme narrará el drama de los trabajadores que uno a uno morirán, hasta que finalmente queda el más joven, quien logra sobrevivir debido a que bebió la sangre de uno de sus compañeros. Una vez que este joven es rescatado con vida y la película termina.

La película se estrenó en Durango, en 1956, y un año después la obra del ferrocarril se suspendió de manera definitiva. La realidad es que en este túnel, que tiene una longitud de 1,600 metros, nunca ocurrió ningún accidente, (19) sin embargo, en opinión de la mayoría de los duranguenses, ese accidente, aunque ficticio, fue la causa de la suspensión de la obra.

Resultaría paradójico que en nuestra tierra el cine hubiera sido el responsable de terminar con el sueño de tener una salida al mar, vía el ferrocarril. Lo que si se terminó en 1960 fue la carretera transversal interoceánica Matamoros-Mazatlán.Primer tren de pasajeros

Por lo que respecta al cine, debe decirse que el género western dejó de ser rentable y los sets cinematográficos que se habían construido en Durango para ese fin quedaron en abandono.

Para nuestra flamante estación de tren se tiene contemplado convertirla en un centro de convenciones, en el que los duranguenses podamos seguir construyendo un mundo de sueños, que para el caso de nuestra tierra los mejores son cinematográficos.

Notas:

(1) Charlie Mausser, Recopilación de películas para el Catálogo Edison.

(2) Idem.

(3) Idem.

(4) La Evolución, Durango, 24 de abril de 1898; El Universal, México, 26 de abril de 1898; Boletín Municipal, Durango, 1 de mayo de 1898.

(5) El Heraldo, Durango, 14 de mayo de 1908.

(6) Luis Reyes de la Maza, Salón Rojo, en Cuadernos de Cine, núm. 16, p. 64.

(7) Aurelio de los Reyes, Filmografía del cine mudo mexicano (1896-1920), p. 70.

(8) Aurelio de los Reyes, Con Villa en México, pp. 33-67.

(9) Antonio Avitia Hernández, Llanos franqueados y sierras aisladas. Historia de los ferrocarriles en el estado de Durango, pp. 41-48.

(10) Idem.

(11) Idem.

(12) Idem.

(13) El Heraldo, Durango, 7 de septiembre de 1922; Gabriel Ramírez, Crónica del cine mudo mexicano, pp. 269-270.

(14) Alberto Tejada Andrade, Durango. Filmografía junio 1954-diciembre 1999.

(15) Idem.

(16) Antonio Avitia Hernández, op. cit., pp. 49-68.

(17) Idem.

(18) Alberto Tejada Andrade, op. cit.

(19) Antonio Avitia Hernández, op. cit

PUEDEN LEER EL ARTÍCULO COMPLETO EN PDF AQUÍ
GRACIAS AL MUSEO NACIONAL DE FERROCARRILES MEXICANOS

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